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En la Escuela de la Encarnación : acoger el tiempo presente « el hoy y el aquí »

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(5ª « puerta de entrada »)

Presentación

El P. Baudouin, al presentarnos la Escuela de la Encarnación, nos invita al seguimiento de Jesús, acogiendo el momento presente, allí donde estamos. Ahí y no « en otro sitio »en el « hoy y aquí » según la expresión del P. Baudouin, ya que Dios llega a nosotros de muchas maneras. Ahí es donde tenemos que encontrarlo y acogerlo.

El folleto « Grano de mostaza » nº 5 presenta así « el hoy y el aquí »:

En primer lugar es una cuestión de realismo… También una de las leyes de la Encarnación, situada en el tiempo, en la historia, en un país, en una familia…

“HOY”No puedo elegir “el presente” que Dios me da. Mi “hoy” es el momento de ejercitar mi fe.

“AQUÍ”Se necesita un tiempo de discernimiento para establecer la unión entre una situación determinada y la “Providencia” porque no cualquier situación es necesariamente querida por Dios, incluso, hay algunas contra las que hay que luchar.
“Aquí”…La invitación es doble:
No hay que soñar con otra cosa que me dispersa y me libra de actuar… Apoyarme en la realidad de lo que me hace vivir hoy para construirme y construir el futuro.
Toda fidelidad supone y necesita unos cambios pues nuestra primera fidelidad es estar atentos a nuestro hoy y a los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

El Padre Baudouin

«Tomemos el siglo como la Revolución nos lo presenta, entramos en una nueva era. »

  • « No es el momento de pensar en las carmelitas ni en otros conventos. La Providencia os ha puesto aquí, santificaos aquí.
    A menudo nos engañamos añorando otro lugar y otro tiempo. Hoy y aquí. Es lo que está más conforme con Dios. No dividáis vuestra alma, hija mía » (Carta a Sr St. Cyprian 13 de Octubre de 1831)
  • En la 1ª Regla: « Dios nos da el tiempo presente para emplearlo bien; si quiere que lo acabemos, nos dará el futuro que necesitemos. »
  • Esto escribía al sacerdote Gaboreau, uno de sus compañeros e hijo espiritual, deseoso de una vida misionera peligrosa en tierra extranjera:
    “Para ser merecedor de los designios de Dios, tenemos que cumplir, en primer lugar, con exactitud y con paz el empleo que nos confía, sin pensar en otra cosa más que en agradar a Dios, para la gloria de Jesús y el bien de nuestra Madre la Santa Iglesia; mantener el alma como una tela bajo el pincel del pintor, un papel blanco bajo la pluma del escritor; trabajar para tener una gran pureza de corazón, es decir, no cometer ninguna falta queriendo. (1º de enero de 1818).”
  • “Alabo vuestro celo, mi hijo muy querido. Sería bueno y bonito y glorioso morir mártir haciendo apostolado a los idólatras o a los judíos (…). Permanezcamos en el lugar que nos da el dueño de la casa. Hagamos valer nuestros talentos; aquí tendremos nuestros combates. (…).11 de febrero de 1818.
  • A una religiosa: “No nos paseemos por grandes cosas, como dice el salmo. Santifiquémonos y caminemos sencillamente en las cosas comunes de nuestro empleo…Ir por otro camino es una ilusión. (31 de diciembre de 1823)

La piedra cuadrada

«Veía la otra noche una bonita piedra cuadrada, parecía preciosa; era cuadrada en todas sus caras. La ponían por todas partes y por todos los lados, era sólida, y como era grande y pesada, se hacía su hueco en cualquier lugar en el que se la colocara. Si la tiraban encima de espinas, las aplastaba y se quedaba allí, sólida…La ponían encima y entre las flores, y allí permanecía; intentaron ponerla en las paredes de una construcción, y dondequiera que la colocaran, era su lugar conveniente…De este modo, hijos míos, volveos cuadrados, si no lo sois. También vi otra que era siempre demasiado larga o demasiado corta, no podía colocarse en ningún lugar. Me dijeron que era una religiosa de Pons que se ocupaba demasiado del pasado y del futuro. El presente nunca estaba bien para ella…« El que pueda comprender que comprenda » (13 de mayo de 1810)

Del Padre Pécot, fmi, Fundador de las Hermanas de la Inmaculada.
« Hoy, hagamos las tareas de hoy, dejemos las tareas de mañana para mañana» (texto citado en: “Clartés sur la plaine” p. 125)

Testimonios del Tesoro común sobre « el Hoy y aquí ».

Las respuestas a la encuesta dirigida a las familias religiosas y a los laicos inspirándose en la espiritualidad del P. Baudouin hacen a menudo mención a la importancia de vivir « el aquí y el ahora » según una espiritualidad de encarnación.

Vivir bien « el Hoy y aquí »:

- Esto nos sitúa en nuestro « círculo » de humanidad
La experiencia humana nos muestra algunos indicadores que pueden ayudarnos a tener los pies en tierra. Aquí y hoy.
A cada uno le toca situarse en su «círculo» de humanidad Esta humanidad cotidiana tiene rostros y nombres. Está constituida por nuestros ambientes, barrios, pueblos, familias, vecindades, equipos profesionales, etc.… Es nuestro primer entorno. Por lo tanto, a nuestra medida.

- Esto nos invita a vivir el momento presente.

  • Vivir cada día de forma positiva.
  • Estar en el instante presente.
  • Centrarse de nuevo.
  • Vivir más la relación con el otro, presencia ante el otro. Tener el tono justo. Un compromiso con lo cotidiano. Tener la inquietud de vivir lo cotidiano con verdad, autenticidad, acogida, sencillez, serenidad, apertura.

- Esto nos invita a abrir los ojos.
Abrir los ojos ante los acontecimientos cotidianos

  • para percibir las urgencias y los primeros signos de vida, dispuestos a dar de nuestra vida, lo que podamos aportar.
  • para ver los acontecimientos como caminos de Encarnación
  • para descubrir los gérmenes de vida, estar atentos a las semillas del Verbo misteriosamente escondido en toda experiencia auténticamente humana. Ver el Espíritu de Jesús en el trabajo.
  • para descubrir dónde surgen el amor y la ternura de Dios, el sufrimiento de Dios: ser un observador en medio de los hermanos y hermanas…

-  Esto nos invita a colaborar con Dios
Vivir el Aquí y el ahora… colaborando con el Dios de ternura y de misericordia, para hacer juntos un mundo, una sociedad, un pueblo hermoso, feliz, como El lo quiere…

También forma parte del Tesoro común el canto del P. Gaëtan de Courrèges:
« Tomemos este tiempo tal y como el hoy nos lo presenta…»

Palabra de Dios.

« Rumiar la Palabra… para vivir el Hoy y el Aquí »

- Mt.6, 25-33 sobre « las preocupaciones » :
¿cómo acoger estas palabras de Jesús para nosotros hoy?

- Ef. 5,15-16 « Mirad atentamente cómo vivís; que no sea como imprudentes, sino como prudentes; aprovechando bien el tiempo presente, porque los días son malos.»

- en el Padre nuestro: danos hoy nuestro pan de cada día.
¿Qué queremos decir?

Práctica

Acoger el tiempo presente como el « el tiempo que Dios me da » no quiere decir que debo pensar en Dios en todo lo que hago, no es ni posible, ni deseable. Puede decir sencillamente: hacer bien lo que tengo que hacer, « el amor al trabajo bien hecho », tener el corazón abierto, acogiendo a todos los que Dios me ponga en el camino…

- Reflexionar sobre mi « día a día » familiar, social, profesional:
¿cómo lo vivo? ¿satisfecho? ¿insatisfecho? ¿soñador? ¿nostálgico?
¿estoy atento a los otros? ¿a las llamadas?

- con la oración del Padre nuestro:
por la mañana: pararnos al pedir el pan y darle un contenido personal, según nuestra situación del día, lo que prevemos, nuestras preocupaciones, nuestras penas…
por la noche: darnos el tiempo para dar gracias por el pan del día que se nos ha concedido…